Email marketing para pequeñas empresas: cuándo compensa y dónde se queda corto

Qué aporta el email marketing a una pequeña empresa
El email marketing consiste en enviar correos periódicos a personas que se han suscrito o que ya te han comprado. Lo habitual es una newsletter, una oferta o un aviso de novedades. Sus principales ventajas:
Los contactos son tuyos. Nadie puede bloquear tu lista ni limitar su alcance, algo que no ocurre en las redes sociales.
Coste bajo. Para una lista pequeña suele bastar la versión gratuita o económica de una herramienta de email. La inversión principal es tu tiempo.
Resultados al momento. La herramienta muestra cuántas personas abrieron el correo, en qué hicieron clic y cuántas se dieron de baja.
Funciona mejor con clientes actuales. Quien ya te conoce responde antes a un email que a un anuncio de una empresa desconocida.
Parte del trabajo se puede automatizar, por ejemplo un correo de bienvenida para nuevos suscriptores o un agradecimiento tras la compra. Encontrarás ideas en estos ejemplos de automatización de email marketing.

Ejemplo
Dónde se queda corto el email marketing
En una pequeña empresa, las desventajas tienen que ver sobre todo con el tiempo y la paciencia:
La lista crece despacio. Comprar una base de datos no te da el consentimiento (lo vemos más abajo), así que reúnes direcciones poco a poco a través de la web, la tienda o los pedidos.
Exige constancia. Un email cada seis meses no sirve de nada. Sin un plan de contenidos, la newsletter se convierte pronto en una tarea más.
Spam y entregabilidad. Los correos enviados desde una cuenta nueva o mal configurada pueden acabar en la carpeta de spam.
Bajas. Los envíos demasiado frecuentes o poco interesantes alejan a los lectores.
Normativa. Las comunicaciones comerciales están sujetas a la LSSI y al RGPD, y la AEPD sanciona los incumplimientos.
Qué exige la LSSI para enviar emails comerciales
Según la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI), solo puedes enviar comunicaciones comerciales por email en dos casos:
El destinatario las ha solicitado o autorizado expresamente de antemano, por ejemplo al suscribirse a tu newsletter.
Existe una relación contractual previa, obtuviste sus datos de forma lícita y le ofreces productos o servicios de tu empresa similares a los que contrató.
En ambos casos, cada email debe permitir darse de baja de forma sencilla y gratuita, por ejemplo con un enlace o una dirección de correo válida. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) vigila el cumplimiento.

A quién le compensa el email marketing
Aporta más donde el cliente repite: peluquerías, centros de estética, tiendas online, cafeterías, gestorías o academias. Cada email puede traer el siguiente pedido o la siguiente reserva.
Tiene menos sentido en trabajos que un cliente contrata una vez cada muchos años, como una reforma de vivienda, o en empresas con pocos clientes grandes. Ahí suele funcionar mejor un email personal o una llamada.
¿Preparas tu primera newsletter? Lee cómo escribir boletines efectivos.
Cómo empezar sin una gran inversión
Añade en tu web y en el proceso de compra un formulario sencillo con consentimiento expreso.
Decide cada cuánto vas a escribir y cúmplelo. Para empezar, una vez al mes es suficiente.
Construye cada email en torno a una sola cosa que el lector valore: un consejo, una novedad o una oferta.
A los tres meses revisa aperturas, clics y bajas, y ajusta el contenido o la frecuencia.
¿Cuánto cuesta el email marketing para una pequeña empresa?
Para una lista pequeña suele bastar la versión gratuita de una herramienta de email. El coste principal es el tiempo para preparar el contenido.
¿Puedo enviar una newsletter a un cliente sin su consentimiento?
Sí, si existe una relación contractual previa, obtuviste sus datos de forma lícita, le ofreces productos o servicios similares a los que contrató y cada email permite darse de baja.
¿Puedo comprar una base de datos de emails?
Una base comprada no te da el consentimiento de los destinatarios. Enviar comunicaciones comerciales a esas direcciones incumple la LSSI.
¿Qué pasa si alguien se da de baja y le sigo escribiendo?
Es una infracción de la LSSI. La AEPD ha multado a empresas por seguir enviando publicidad a personas que se habían dado de baja.
¿Cada cuánto debo enviar una newsletter?
A la mayoría de las pequeñas empresas les basta con una vez cada dos a cuatro semanas. Importan más la constancia y el contenido útil que la frecuencia.